jueves, 21 de junio de 2012

BABEL CELESTIAL









Lo peor ante esta situación de impotencia colectiva, donde todas las ideologías han quedado neutralizadas hasta el punto de que ya ni siquiera el propio sistema puede ilustrarse a sí mismo por sus logros o por su belleza, no es la sensación de bloqueo, sino nuestra actitud y posicionamiento frente a las mentiras consentidas. Son numerosas las propuestas de prudencia y calma en la observación, y para muchos sujetos también en el sufrimiento, de la anónima autoría de la demolición de Babel (ciudad sin Dios) que pareció indultada por la historia o por quienes la hicieron en el siglo XX en el “derecho al estado de bienestar”, y que ahora de nuevo vuelve a ser condenada quienes (posiblemente los mismos perros con distinto collar) reconsideraron que la mejor rentabilidad se halla en la inversión sobre el dinero y no en la productividad del trabajo.
Según los autores del libro “Hay alternativas” (Sequitur, 2011), la falta de inversión de los grandes grupos privados en la creación de empresas y por tanto en puestos de trabajo, y que ha condicionado al mismo tiempo la dirección en el empleo del gasto público de los Estados soberanos, ha sido paulatina desde comienzos de la década de los setenta. Señales como ésta son más que suficiente para concluir con el siguiente corolario: una vez atenuado el desastre económico y social tras la Segunda Guerra mundial, la mayoría de las multinacionales y empresas más poderosas del planeta, enriquecidas en ese mismo tránsito de la recuperación, han optado por la hegemonía del capital en lugar de elegir el camino del desarrollo tecnológico y humano. Dicho de otro modo, la crisis actual no es sólo económica, también lo es moral e incluso, en el sentido más ético del concepto, religiosa. Vivimos en un momento de la historia en el que parece que no tenemos por qué rendir cuentas ni a Dios ni a nuestras conciencias.
Babel representa el mundo denso o material, a través del cual se producen los movimientos involutivo y evolutivo del espíritu. Es un símbolo de la destrucción que se renueva constantemente en el camino de la construcción donde el hombre siempre se ha negado a sí mismo. Porque aún en el contexto de una larga y arraigada tradición atea siempre hay una visión de Dios-bueno, de Dios-esperanza en la que el azar es determinante en casi todas nuestras decisiones. Por supuesto, el inmenso recorrido que posee Dios no es precisamente el contexto donde hallar las soluciones a corto o medio plazo para esta crisis, sobre todo si tenemos en cuenta los atropellos ya cometidos en su nombre y que continúan cometiéndose en el presente. Sin embargo, el hombre nunca ha dejado de acordarse de él en los momentos difíciles, tal vez incluso en detrimento de la fe mesiánica que podría tener en sí mismo.
La cautela no es propia de Dios. Si lo es en cambio nuestro miedo a caer en el error, en el despropósito de querer construir por enésima vez una sociedad justa en la que en definitiva podamos emular al propio Hacedor o en su defecto a la paradigmática madre naturaleza. Así que, visto lo visto, podemos pensar sin precipitación alguna que no podemos confiar nuestros problemas a Dios ni a los hombres.
Entonces, ¿qué hacer en un lugar del que fueron expulsados los demiurgos de nuestras conciencias y en el que se refutan los hombres?
Desatar el nudo de la mentira. Dios-bueno miente y los hombres también. Quizá porque compongan una misma cosa o un miedo al reconocimiento de la impotencia. Saben de sobra que la imagen imposible y contrapuesta a Babel, Jerusalén Celestial, es el verdadero castigo por sus métodos erróneos de felicidad.
F. Nietzsche escribió en su libro “Humano, demasiado humano” que el hombre auténticamente libre, el que puede ofrecer esperanza a sus semejantes, es aquel que renuncia sin envidia ni despecho a muchas cosas, incluso a casi todo lo que valoran los demás hombres; debe hallarse satisfecho, como la situación más deseable, de volar libremente sin miedo por encima de los hombres, de las costumbres, de las leyes y de las valoraciones tradicionales de las cosas.
Podríamos plantearnos el laberinto de tesis nacidas de las buenas intenciones de los hombres y las correspondientes praxis, como análisis ineludible para descartar un posible sistema económico, de gobierno o autogobierno que fuese válido. El anarquismo, -cosa bien distinta a la anarquía-, podría ser el punto de partida para una futura sociedad libre y equitativa en la distribución de los bienes. Sin embargo, para muchos no es hora ni lugar para defender con vehemencia y mucho menos con soberbia postulados que desplacen y marginen a ciertos agentes del tejido social. No debe haber pérdidas ni costes en la producción y conservación del capital. Al parecer hay que ser cautos y no despertar a la bestia de su profundo sueño. Ese animal mitad hombre, mitad Dios, es demasiado peligroso para dejar que actúe a las órdenes que le dicten su corazón. Vivimos en el imperio del dinero y la cobardía. Bloqueados por los daños colaterales que se producirían en la ejecución de cualquier decisión que tomemos, paralizados, hipnotizados por los movimientos de los mercados, del mismo modo y con el mismo efecto que cuando miramos una fotografía de nuestra infancia y comprobamos desolados el saqueo cometido por el tiempo en nuestros rostros y cuerpos.
Para muchos, en conciencia e incluso en el subconsciente – el Papa Benedicto XVI cuando era Cardenal Ratzinger criticó a la teología de la liberación-, la violencia de la lucha de clases es también violencia al amor de los unos a los otros, es una concepción puramente estructuralista para legitimar esa violencia. La alienación de los individuos es de tal calado que terminan aceptando el argumento principal de la metanarración capitalista: “los pobres sois inevitables, indispensables para la construcción del futuro del mundo”. En esto consiste el discurso oficialista de Dios y los hombres, en un sacrificio de consecuencias siempre calamitosas.
Sólo hay un camino para salir de este atolladero y este es el de la educación. Los hombres y mujeres deben saber, para que nuestros hijos no se estrellen de nuevo contra el mismo muro, por qué hemos llegado a esta situación y a tamaño grado de la mentira. Evidentemente esta educación debe ser justamente todo lo contrario al mencionado discurso oficialista de Dios y de los hombres. Aquí nos hace falta una pieza fundamental, y ésta probablemente sea el hombre que refiere Nietsche. Hombres y mujeres predicadores y predicadoras del anti-adoctrinamiento, reveladores de las mentiras mortales que ocultan los actuales gobiernos que dicen ser democráticos por ser elegidos por el pueblo y que jamás reconocen que son manipulados desde grandes conglomerados empresariales. Hombres y mujeres capaces de desmantelar la farsa de Dios y el César y viceversa. Es en la Educación que nos muestre las verdaderas razones de las desigualdades sociales y de las periódicas crisis a lo largo de la historia donde hallaremos el camino de una Babel Celestial.

martes, 29 de mayo de 2012

VARGAS LLOSA EN SU PARAISO





¿Está chocheando y exhausto Vargas Llosa en el delirio autocomplaciente de amplificar sin reparo el poder que le concede el Nobel? ¿Tuvo un mal día, un triste desliz por querer contentar a sus insignes amistades? ¿O su trabajo publicado el domingo 20 de mayo de 2012 en el diario El Pais es la simple consecuencia de las lucubraciones de un escritor de esos que siempre ven el mundo desde el otro lado del horizonte?

El artículo, en su habitual sección Piedra de Toque, más bien parece el de un usurero que pretende darnos el cambiazo quedándose con la alhaja para devolvernos el pedrusco. “Las ficciones malignas” es el título de su mercancía en un día en el que la mayoría de los españoles tratan de olvidarse por unas horas de los rostros abominables que han rentabilizado la semana. Y es que esas jetas de cañerías por las que manan caudalosos el pesimismo y la desesperanza nos la presenta Vargas Llosa desde su atalaya como un purgante que purificará nuestras digestiones cerebrales quitándole todo lo impuro y superfluo.

Comienza el escrito enfrentando las ficciones benignas con las malignas, esto es, Goya y Cervantes contra la columna del The New York Times de su Nobel colega en economía P. Krugman, en la que vaticina un inminente corralito en España. Le tacha de gurú por algo indemostrable, pero no imposible, esto lo digo yo, dadas las circunstancias que vivimos en este país intervenido, se quiera o no, desde las zonas ocultas del poder financiero. Aconseja entonces al profesor de Princeton que se deje de tonterías y atienda a lo que dice el presidente de Telefónica, César Alierta, acerca de la excelente solvencia del sector público y privado en España.

Continúa con las ficciones malignas de carácter religioso y apocalíptico que desde la Edad Media han azotado a Europa, también con las posteriores, de un género menos divino y que a poco terminan con la cuna de la cultura del mundo (sic), comunismo y fascismo, y que a pesar de todo, Europa sigue siendo el único proyecto de integración de naciones en un idea bajo el signo de la legalidad y la libertad.

En la actualidad, para Vargas Llosa, la ficción maligna de moda es la de proclamar el fracaso de la UE, la deriva del empeño gracias al cual Occidente ha vivido el más largo periodo de paz y de convivencia de su historia. No importan los malos datos sobre el euro, el poder de las mafias, o las desigualdades sociales dentro de este marco político. Dice el Nobel que estas ficciones son producto del persistente espíritu sadomasoquista que ha caracterizado desde siempre a la cultura occidental, y que éste ha favorecido el crecimiento de partidos extremistas de derecha e izquierda que quieren acabar con Europa y regresar a los tiempos de las naciones ensimismadas.

Acaba el texto determinando que la política de austeridad de Merkel ha resultado un éxito para Alemania en el difícil camino desde la reestructuración de las antiguas RFA y RDA hasta la situación actual. Con respecto a la incorporación del acólito F. Hollande en el altar de los mercados, asegura que todos aquellos que tienen confianza en la nueva “doctrina del crecimiento” son unos ilusos, que más pronto que tarde tendrán que reconocer que no era tan sencillo como decían y pedirán valor y patriotismo al pueblo francés para seguir apretándose el cinturón.

Justo cuando el orden de sus denuncias hacen del texto el tratamiento médico más aséptico de los posibles para que el tejido social no sufra el menor de los riesgos, y queda uno noqueado por la desesperanza y la impotencia ante el panorama desolador narrado, Vargas Llosa lanza el último golpe mortal a la sien. Dice: Intentar lo imposible sólo da excelentes resultados en el mundo del arte y de la literatura; en el de la economía y la política sólo trae desastres. Y la prueba es la crisis que ahora vive Europa….. Entonces, esto más que decirlo yo, lo vomito, ¿para qué coño sirven la literatura y el arte?

Después de tamaña estupidez, el santo Nobel que todo lo sabe y que por lo que se lee no le importa dirigirse manso hacia el cadalso ante las corrientes de nueva justicia social que hoy emergen como señales inevitables del naufragio capitalista como modelo de progreso social, quiere apuntillar a la res endiablada que amenaza con empitonar a los poderes tradicionales establecidos, aseverando que Merkel tiene un carácter de hierro y se mueve en las tempestades que rugen a su alrededor con una serenidad y un temple admirables…(sic).

Tras la lectura, y como un aldabonazo en las puertas que guardan todavía la poca sustancia que me dignifica como ser humano, recordé de inmediato a Walter Benjamin en mi ajado y trillado ejemplar de allá por el verano de 1990 de su libro-calle “Dirección única”. En el apartado Viaje por la inflación alemana de la dirección “Panorama imperial”, escribe Benjamin en 1928: “VII. La libertad de la conversación se está perdiendo. Así como antes era obvio y natural interesarse por el interlocutor, ese interés se sustituye ahora por preguntas sobre el precio de sus zapatos o de su paraguas. Ineluctablemente en cada tertulia acaba insinuándose el tema de las condiciones de vida, del dinero. Y no es que se hable tanto de las preocupaciones y padecimientos de cada cual – tema en el que quizá podrían ayudarse unos a otros-, como de la situación en general. Es como estar prisionero en un teatro y tener que seguir, de grado o por fuerza, la obra que se está escenificando; como tener que convertirla constantemente, de grado o por fuerza en tema de pensamiento y conversaciones”.

Este es el verdadero problema sobre el que no se debe hacer según el Nobel ninguna apuesta por lo imposible: el dinero. Paisaje, como escribía José Saramago en su novela “Levantado del suelo” es lo que más abunda en el mundo. Pero ni siquiera esa abundancia que podría devolvernos al camino por el que hemos venido nos libera de los nudos de la dictadura del voto en política, ni del régimen de la productividad sobre el dinero en el sistema económico capitalista. Parece que la palabra dinero ya sólo tiene una única acepción; dinero es vida. Ahora, en 2012, la obra de teatro que refiere Benjamin no se ciñe exclusivamente a las conversaciones, se extiende, y así lo quieren quienes diseñaron y ahora rediseñan las condiciones político-económicas de la situación actual, desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte. Todo el paisaje y por tanto todo sueño del conocimiento, se filtran a través de la distancia que media entre nosotros y el dinero.

¿Se refiere Vargas Llosa al arte y a la literatura que ayer fue marginal y paradigma de una lectura e interpretación del presente, y por el que hoy se paga cantidades astronómicas como modos de inversión y rentabilidad segura? Mucho me temo que así es. Y que las ficciones malignas a las que se refiere Vargas Llosa no son tales, sino todo lo contrario. Podría haber titulado su artículo “La incalculable productividad del mal”. Sin duda.

martes, 15 de mayo de 2012

PIM (PUTOS INTERINOS DE MIERDA)

Soy uno de ellos. Un alienígena disfrazado de piel humana. Un PIM que durante 18 años ha servido fielmente a la patria andaluza como soldado raso, aquí, en la tierra. Mis amos de la galaxia del bienestar durante no sé cuántas legislaturas pesoísticas, han especulado conmigo y miles de compañeros y compañeras en trabajos forzados en muchos casos, con animales indómitos y extraños de otros mundos que la especie elegida de la galaxia nunca han querido ni de lejos, me refiero claro está a muchos patricios funcionarios. Ya no me voy a callar ni una. La paciencia se le acabó a este puto interino. Los PIM estamos sentenciados a la marginación y al ostracismo. Es muy posible que algunos políticos de esta izquierda traidora. Si, la de la otrora bendita Izquierda Unida y del que se quiere presentar como redimido PSOE, se estén frotando las manos con esos polvitos mágicos que se obtienen con el poder y la gloria. Los PIM éramos una amenaza para el ejercito liberador de la galaxia. Una vergüenza para la alianza planetaria del infinito y más allá de la UE. El general Diego Valderas y sus mandos, junto al general Pepe Capo Griñan con los suyos, van a rebajar sus humildes sueldos un 5%. A nosotros, la minoría amenazante de los alienígenas, un 20%, vamos, en miles de casos alrededor de 250 eurillos que a esta especie rara no le supone nada. Pura poesía en el bipartito salvador de las garras del agujero negro pepero en el sur de la galaxia. Por fin tienen el guión de la película más deseada: Dios padre del universo pisoteando a todos los PIM.

jueves, 10 de mayo de 2012

TODAS LAS PUERTAS

Desde la adolescencia siempre he querido llevar a cabo una idea, un gran proyecto que diese, sin ostentosidad y sin ataduras a un guión preestablecido, una literatura a mi vida, algo así como una biblia desordenada donde lo antiguo y lo nuevo pudieran plegarse y convertirse en un discurso alucinante. Este propósito consiste en fotografiar todas las puertas del mundo y clasificarlas en un imponente álbum. Más tarde escribiría a pie de cada imagen el comentario correspondiente a las impresiones que irradiarían, negativa o positivamente desde el mundo oculto tras las puertas. Éstas serían fotografiadas cerradas en todo caso, nunca abiertas ni entornadas. El espacio para dicha literatura tendría por tanto siempre un sesgo clandestino, callado y escondido. No sabría explicarlo, pero sé con absoluta certeza que no fotografiaré ni una sola de estas puertas, y que esos espacios imaginarios se perderán definitivamente por los pasillos del laberinto de la memoria. Existe alguna razón en mi voluntad para no remover los sedimentos bajo las aguas limpias y cristalinas. Según el diccionario de símbolos de Juan Eduardo Cirlot, en la antigua Escandinavia, los exiliados, se llevaban las puertas de su casa; en algún caso las lanzaban al mar y abordaban en el lugar donde las puertas encallaban; así se fundó Reykjavik en 874. Tal vez sea mejor así, quiero decir, no morirte de miedo o felicidad imaginando qué ocultan las puertas, sino abriéndolas y cruzando sus umbrales e incluso arrancándolas de sus marcos. De todas formas continúa pareciéndome una hermosa idea. Imaginar mundos, construir castillos en el aire, desatar los deseos y mirar al toro como un milagro desde la barrera. Un designio estéril que contribuiría eficazmente al inmovilismo en mi pensamiento. Perseverar en el autoexilio más común de nuestro tiempo. Ocultarme entre la muchedumbre para no ser descubierto tras la repentina apertura de un capcioso espacio.

viernes, 20 de abril de 2012

LA MALDITA HISTORIA SAGRADA

Todo se va estrechando. Se reducen los soles y las lunas. Se aprietan los sujetos anhelantes de vigorosa luz. Se unen los sentimientos. Se constriñen los caminos solitarios y acaban convirtiéndose en una inmensa selva. Se ahogan en un sólo grito los manifestantes al alba negra. Contiene Facebook las alegrías y las penas en una única pregunta. La nueva narrativa estadounidense y la iraní se contraen y adelgazan hasta una anorexia adolescente. Se esconden las nuevas generaciones en puertos USB hacia destinos angostos y desconocidos. Por enésima vez la historia se ciñe a la distancia entre David y Goliat. Una piedra.

viernes, 13 de abril de 2012

HIJOS DE LA MADRE EUROPA





Intento ser objetivo, no sin cierta ¡¿malintencionada?! interpretación en la casual elección de los contenidos, con un documental que pasan por la 2 de tve sobre los emigrantes españoles en la Alemania de los sesenta y setenta. Los entrevistados y entrevistadas cuentan en él sus desagradables experiencias sociales y laborales.
Lo peor no fue la experiencia en el país extranjero. La miseria en la que dejaban a sus familias aquí en España y la sensación de culpabilidad por no poder atenderla a pesar de las regulares transferencias mensuales de los benditos marcos, no eran menos duras y agobiantes que la soledad del obrero u obrera, héroes y heroínas en las fábricas de la que llaman ahora locomotora de la economía europea. Recuerden que el origen de la UE fue netamente productivo, un acuerdo sobre el abastecimiento del carbón para la pertrechada industria de posguerra entre cuatro países. Después se fueron sumando el resto de las naciones con la idea determinante y bien ilustrada para el electorado de estos Estados democráticos, de reunificar, en una mezcla de Imperio Carolingio Luterano y Declaración de Independencia americana y churcheliana, contra los dos bloques de la guerra fría, a una Europa que nunca existió y que sin embargo, se autoproclamó como centro del universo.
El resultado lo tenemos a la vista. Una unificación de criterios que sólo tiene un horizonte: el de establecer un patrón económico que siempre garantice la máxima rentabilidad a los inversores más poderosos. No importa a costa de qué ni de cómo.
En dicho documental puede observarse la miseria en la que estaban sumidas las familias de estos emigrantes y la progresión en el laxo desarrollo del bienestar que van adquiriendo con el paso de los años las mismas.
Durante la emisión miré con terror las fotografías de mis hijos que están a pocos centímetros de la pantalla. Se avecinan malos tiempos hijos míos, pero fijaros que compasivos y pedagógicos son estos de la televisión, que os muestran el camino tortuoso de la gloria. De todo se sale, de todo, menos de la realidad ineludible de la repetición.

lunes, 26 de marzo de 2012

VUELOS




En aquella ya lejana resaca de elecciones, un ave extraña sobrevoló haciendo círculos, durante varias horas hasta acabar extenuada, los cuerpos de unos por derrota y de otros por victoria, para finalmente posarse muy cerca del gran felino hambriento.